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Juan Manuel Carrion Multifacetico Biologo / Ornitologo
Biólogo - Ornitólogo Imprimir Correo electrónico
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Como Ornitólogo Juan Manuel Carrión ha desempeñado las funciones de Curador de Ornitología del Museo Ecuatoriano de Ciencias Naturales e Investigador Asociado de Western Foundation of Vertébrate Zoology de Los Angeles, California. Autor de varios libros ilustrados sobre las aves del Ecuador, ha sido el pionero de este tipo de publicaciones en el país. Dos de sus libros: “Introducción a las Aves del Ecuador” (en co-autoría con Fernando Ortiz Crespo) y “Aves de Quito, retratos y encuentros” han sido premiados por el Municipio de Quito como las mejores obras publicadas en el campo de la Ciencias Biológicas en los años 1992 y 2003, respectivamente. Ha publicado decenas de artículos científicos y de divulgación en revistas nacionales e internacionales.

A continuación un estracto tomado del artículo "El Personaje - Juan Manuel Carrión Entre pájaros, música y pinceles" publicado en la revista Gaia en Agosto del 2004

"BIÓLOGO

A la Biología llegué por coincidencia y , por supuesto, deseos.  En el colegio estudiaba en la especialización de químico-biólogo y cuando llegó el memento de escoger una carrera, si de algo tenía certeza, a diferencia del 90% de mis compañeros, era de que no deseaba estudiar medicina, pero en cambio me interesaba la Agronomía o Veterinari, más que nada por la posibilidad de trabajar al aire libreñ de hecho ya me había inscrito en Agronomía, pero en esos días llegaron de visita al colegio dos ex compañeros, quienes se habían graduado un año atrás, Roberto Ulloa y Luis Suárez.  Ellos me contaron sobre Biología.  Aquella era la primera vez que escuchaba hablar de esta carrera y si bien se trataba de una profesión muy nueva, debido al entusiasmo con que contaban las historias sobre lo que allí hacian, me sentí motivado a escogerla también para mi.

Ya en la carrera, primero me interesé por las plantas, luego vino el tema de los insectos y finalmente, de manera casual, llegué a las aves, en todo caso motivado siempre por un afán de investigar y obtener respuestas de todo.

Yo vivía en una casa campestre en los alrededores de Quito. Ahora se encuentra rodeada de casas, por supuesto, pero en aquel tiempo solo existían maizales y bosques de eucaliptos.  Me encontraba en primer año de universidad y un día fui a visitar mi colegio.  Casualmente en aquellos días había renunciado el laboratorista de biología y quien había sido un antiguo profesor me convenció de que me hiciera cargo de esas funciones.  Si bien yo no necesitaba trabajar, en ese entonces me parecía que podría ser una buena experiencia.  El caso es que con el dinero que gané me compré una cámara fotográfica y mi padre contribuyo regalándome una lente enorme de 400 mm.

Con esta cámara comencé a tomar fotos desde mi ventana y un día fotografié un pájaro que me pareció muy simpático.  Yo no sabía de qué se trataba.  Intrigado por aquella ave, se la mostré al profesor de Zoología en la universidad, el doctor Fernando Ortiz Crespo, quien con su estilo, entusista y emocionado, me dijo que se trataba de una rigcha.  Fue entónces que empecé a interesarme por las aves.  Cuando empecé a hacer salidas de campo con él, particularmente a río Palenque, utilizaba como guías de campo el libro de aves de Venezuela y el de Panamá, las únicas referencias que existían entonces en el Ecuador.  Recuerdo que me fascinó esa actividad de descubrir un ave en la naturaleza y contestar la pregunta básica de cómo se llamaba.  Con el tiempo, ese afán me llevó a recopilar la colección más completa de documentos de aves del Ecuador.

ORNITÓLOGO

Comenzé a trabajar tempranemente en el Colegio Benalcázar, pero, además, me enamoré y me casé tempranamente, de manera que me vi obligado a tratar de salir adelante con mayor empeño.

Cuando me encontraba en segundo año de la universidad, un día leí en el periódico que el Consejo Provincial de Pichincha iba a iniciar el inventario forestal del Occidente de Pichincha, y me fui a golpear las puertas de esta institición diciéndoles que si iban a realizar ese trabajo a mí me gustaría hacer algo sobre las aves, de manera que un poco imulse algo que no estaba planificado.  Ellos aceptaron mi propesta y así entré en este proyecto forestal.

Con un estudio que se tituló La distrubución geográfica de las aves como un factor determinante para el reconocimiento de probables refugios ecológicosen la provincia de Pichincha, como todo estudio científico con un título muy largo, gané un concurso nacional de ecología de campo convocado por la Casa de la Cultura, La Universidad Católica y la Fundación Francisco Campo - Amigos de la Naturaleza. Esto fue en las jornadas de Biología del año 1984.  Como resultado, entre otras cosas se identificó por primera vez a la Zona de Nambillo como un refugio para aves.

AVES DE QUITO

Junto con otros entusiastas de las aves, fundamos CECIA y yo me vinculé a la fundación norteamericana Western Fundation of Vertebrae Zoology.  Fui el curador de ornitología del Museo de Ciencias Naturales desde el 86 hasta el 90, como parte del proyecto que se llamaba Ornitología del Ecuador, en el cual estudiaba los ciclos de anidación de las aves. Un tiempo en el cual no solo aprendí mucho sobre las aves, sino que además maduraron propuestas muy interesantes, entre ellas la que se relacionaba con una pregunta que me hacia constantemete: ¿Cómo era posible que en el Ecuador no hubiera un libro donde identificar nuestras aves? Entonces me propuse publicar un libro para Quito.  Eso fue en el año 86; se llamó Aves del valle de Quito y sus alrededores.  Un libro que sin duda tenía muchos errores y que denota una gran diferencia con mis trabajos actuales en todo sentido, príncipalmente en el artístico.  En todo caso, es una obra cuyo mérito está en haber abierto el camino para muchas otras publicaciones, además del hecho de que fue realizada por un estudiante.  

Más tarde ayudé a Fernando Ortiz en la ilustración de las aves y escribiendo el artículo introductorio en la publicación de su libro Introducción a las Aves del Ecuador, obra en la que los dos figuramos como coautores.  Para entonces yo ya estaba trabajando de lleno en el campo de la ornitología pero siempre con una vinculación al arte. 

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