Juan Manuel Carrion Multifacetico
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JUAN MANUEL CARRION BARRAGÁN (Quito, Diciembre 24 de 1960)

Ornitólogo, pintor de la naturaleza y documentalista ecuatoriano de reconocido prestigio.

A mí me han catalogado de todo.  Un tiempo trabajé dirigiendo la adecuación de los jardines de Monte Olivo y ahí era ingeniero. Al respecto recuerdo que yo era "el director cultural y ambiental de un cementerio", si cabe el término. Resulta que había planteado hacer de ese campo santo un lugar para celebrar la vida. Allí organizamos conciertos de guitarras, de instrumentos andinos, tocó la banda sinfónica, realizé exposiciones de arte... todo con la intención de hacer de ese un espacio público para que la gente celebrara la vida.

También me han dicho arquitecto, abogado y hasta sacerdote, cuando alguna vez me pidieron la bendición. Sobre esto, yo creo que es terrible la tendencia actual de encasillar a las personas por las cosas que hacen. Pienso que la identidad trasciende a tu profesión y por mi parte yo estoy dispuesto a hacer lo que se presente. De hecho he sido concejal alterno en el Ilustre Municipio de Quito. En todo caso, lo que valoro en estos años es haber conocido mucha gente y muy diversa.

Ahora me ha picado el bichito de las orquídeas. Ya he comprado casi todos los libros disponibles en el mercado sobre el tema. Tengo estas plantas en el jardín e inclusivehe empezado a pintarlas. 

Mario González, es un perdiodista mexicano, que trabajó como realizador en el programa "La Televisión", comenzó su trayectoria allí haciendo su primer reportaje sobre la historia de unos naufragos ecuatorianos que sobrevivieron cuarenta y cinco dias en alta mar. Yo participé dibujando las ilustraciones que sirvieron como recurso visual para recrear las dramáticas escenas de aquella odisea, así que Mario me conoció como el artista ilustrador del programa. A la semana siguiente a Mario le asignaron la cobertura del Primer Encuentro Internacional del Pasillo que fue organizado por el Municipio de Quito en 1893. Yo asistía a este encuentro como invitado, pero en la clausura, Pablo Guerrero, el organizador, me pidió que les diera una mano como maestro de ceremonias. Mario se sorprendió de encontrarme allí, en el escenario, haciendo una actividad muy diferente a la de ilustrador. A la tercera semana le encargaron hacer un reportaje sobre el día nacional del condor, para lo cual le indicaron que viajaría al Antisana en compañía de dos expertos en el tema, a uno de ellos, él conocía muy bien pues se trataba de su tíio político, Fernando Ortíz Crespo. Ya se imaginarán la sorpresa que se llevo al enterarse de que el otro era yo "¿Hay algún lugar en el que no te vaya a encontrar en el futuro?", fue el comentario que entonces me hizo.

Me siento feliz porque creo que no tengo nada pendiente en la lista. Además, pienso que eso me frustraría. Yo no creo que hayamos venido a esta vida para nacer, crecer, reproducirnos y morir. Creo que estamos aquí para experimentar una especie de espiral en un ascenso permanente, espiritualmente de manera especial, y para participar en una búsqueda de orisontes cada vez mejores. De manera que cada cosa que uno haga, como esta conversación, sea tan importante como cualquier otra. Yo soy un convencido de que todo se crea, primero, en un espacio invisible, intangible, tanto lo positivo como lo negativo. Cosas que luego se expresa y buscan la forma de hacerse reales.

Sin embargo, no como algo pendiente, quizá mi mayor propósito es el de amar a mi familia.